
Alumbrado de emergencia: guía para cumplir con la normativa
Si buscas cuál es la normativa sobre las luces de emergencia, no lo haces por deporte. Lo haces porque hay algo que te está picando la nuca: una inspección, un local que quieres habilitar, un edificio que necesita orden o dudas sobre si estará todo bien instalado.
La verdad es que nadie se despierta pensando en el alumbrado de emergencia, porque solo se nota cuando falta o está mal instalado. Y muchas veces se nota en el peor momento: cortes de luz, evacuaciones, clientes nerviosos y auditorías que no perdonan.
Por eso, hemos creado esta guía donde te contamos qué exige la normativa en Argentina sobre el alumbrado de emergencia, cómo cumplirla y qué soluciones LED y de domótica te ayudan a dejar tu espacio protegido, eficiente y en orden.
¿Qué es el alumbrado de emergencia y cómo funciona?
El alumbrado de emergencia es el sistema de luces que permite a las personas, clientes o trabajadores orientarse y evacuar un espacio cuando la red eléctrica falla.
Este sistema suele combinar luminarias LED, baterías internas o equipos centralizados y sensores que activan la iluminación cuando detectan un corte. En Argentina, su instalación no es opcional, pues forma parte de las medidas mínimas de seguridad exigidas para comercios, industrias, instituciones y cualquier lugar con circulación de personas.
Normativa luces de emergencia en Argentina
La normativa argentina tiene el objetivo de garantizar visibilidad suficiente en rutas de escape y zonas críticas, para evitar fallos que puedan comprometer la seguridad. A continuación, te contamos las principales medidas que debes considerar.
Reglamentaciones vigentes
- IRAM AADL J 2022: define los requisitos para alumbrado de emergencia en edificios, poniendo foco en la autonomía mínima, encendido automático y niveles de iluminancia necesarios para evacuar de forma segura.
- IRAM 2181: establece las características que deben cumplir las luminarias autónomas y los sistemas alimentados por baterías. Incluye parámetros de durabilidad, eficiencia y calidad lumínica.
Requisitos obligatorios del sistema de alumbrado de emergencia
En este punto no hay margen de interpretación: si instalas un sistema, debe cumplir con lo siguiente.
- Autonomía mínima: los equipos deben garantizar iluminación continua durante un periodo suficiente como para evacuar de forma segura. Muchas normativas técnicas exigen autonomías de 1 a 3 horas, dependiendo del tipo de edificio y su ocupación.
- Niveles de iluminancia: las rutas de escape deben mantenerse por encima de un nivel mínimo de lux para que el usuario pueda ver escalones, giros y salidas.
- Tiempos de encendido: los equipos deben activarse de forma automática e instantánea ante un corte.
- Distancias y ubicación: las luminarias deben colocarse en puntos estratégicos: pasillos, escaleras, puertas, salidas, zonas abiertas de reunión y áreas técnicas. Todo con una distribución que garantice continuidad visual, evitando sombras profundas o zonas inseguras.
- Señalética fotoluminiscente o LED: las señales de salida y evacuación deben tener visibilidad clara incluso sin energía.
- Mantenimiento obligatorio y pruebas periódicas mediante las que deben controlarse baterías, autonomía, encendido automático y estado general de las luminarias.

¿Cómo elegir luces de emergencia para cumplir con la normativa?
Si quieres cumplir con la normativa de luces de emergencia y evitar sorpresas en inspecciones, necesitas equipos que respondan bien cuando todo lo demás falla. Pero para eso debes tener en cuenta los siguientes elementos:
Factores técnicos clave
Antes de mirar precios, debes considerar las especificaciones. En este sentido, los puntos técnicos que realmente importan son:
- Flujo luminoso: que alcance los niveles mínimos de iluminancia exigidos por IRAM para rutas de evacuación y zonas de transición.
- Autonomía certificada: no lo que dice la caja, sino lo que el equipo efectivamente sostiene.
- Materiales y protección, especialmente en pasillos de alto tránsito, escaleras y comercios.
- Certificación IRAM: sin esto, cualquier inspección te lo va a objetar.
LED vs. tradicionales
Si aún dudas entre LED y sistemas tradicionales para poner en marcha el alumbrado de emergencia, te lo decimos sin rodeos: Las LEDs ganan por goleada.
¿Por qué?
- Consumen menos y duran más, algo importante en equipos que se mantienen cargando 24/7.
- Ofrecen mejor uniformidad lumínica: rutas de escape más visibles y menos sombras.
- Tienen mantenimiento mucho menor que las lámparas tradicionales, que suelen fallar con mayor frecuencia.
- Mantienen la calidad del haz incluso cuando la batería baja, algo que se nota en situaciones reales de evacuación.
Autonomía real de baterías
Como comentamos anteriormente, la autonomía mínima exigida por la normativa argentina suele oscilar entre 1 y 3 horas, según ocupación y tipo de edificio. Pero en la práctica, aunque muchos equipos prometen 3 horas, la realidad es que no superan los 90 minutos.
Por eso es importante:
- Ver fichas técnicas con autonomía certificada.
- Elegir baterías Ni-Cd, Ni-MH o Li-ion de buena calidad.
- Evaluar temperatura de trabajo (las baterías sufren en espacios mal ventilados).
- Hacer pruebas mensuales, como exigen las recomendaciones IRAM.
Compatibilidad con domótica y sistemas centralizados
Si buscas eficiencia, control y tranquilidad, integrar el alumbrado de emergencia con sistemas de domótica es un camino inteligente.
¿Por qué?
- Te permite monitorear el estado de las baterías en tiempo real.
- Recibes alertas si una luminaria falla.
- Programas pruebas automáticas sin depender de revisar manualmente equipo por equipo.
- En instalaciones grandes o de negocios (hoteles, instituciones, oficinas), optimiza tiempos y evita fallas ocultas.
¿Sistema autónomo o sistema centralizado?
Depende de tu tipo de espacio:
Sistemas autónomos
Son luminarias con batería interna. Convienen cuando:
- Tienes locales pequeños o medianos.
- Necesitas una instalación rápida.
- Buscas minimizar costos de cableado.
Sistemas centralizados
Funcionan con una única batería o banco de baterías. Son ideales cuando:
- Hay muchos puntos de luz.
- El edificio requiere control y mantenimiento más riguroso.
- La prioridad es evitar fallas individuales.
Las dos opciones cumplen con la normativa argentina si están correctamente instaladas, pero la elección depende del tamaño, uso y nivel de automatización del espacio.
¿Dónde colocar luces de emergencia según la normativa argentina?
Elegir buenas luminarias es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es instalarlas donde la normativa las exige. Y acá es donde muchos fallan: no por mala intención, sino porque creen que alcanza con “poner una luz cerca de la puerta”.
La normativa para luces de emergencia y los criterios IRAM establecen ubicaciones estratégicas para garantizar visibilidad continua en cualquier evacuación. Vamos punto por punto:
Pasillos y rutas de evacuación
Se requiere iluminación continua a lo largo de toda la ruta de escape, evitando “zonas muertas”. Según estándares técnicos como IRAM AADL J, estos espacios deben mantener un nivel mínimo de iluminancia que permita ver escalones, giros y obstáculos.
En este sentido, las luminarias LED son especialmente útiles porque distribuyen mejor la luz y reducen sombras profundas, algo clave en evacuaciones reales.
Llévalo a la práctica: instala luminarias cada vez que el pasillo cambie de dirección o cuando haya puertas intermedias.
Escaleras
Las escaleras son uno de los puntos más sensibles en emergencias. En estos espacios, las luces deben colocarse:
- Al inicio y final de la escalera.
- En descansos intermedios.
- De forma que cada peldaño sea visible.
Salidas
Las salidas son el “final del camino” y por eso deben ser imposibles de perder de vista. Aquí se combinan dos requisitos:
- Luminarias de emergencia
- Señalética fotoluminiscente o LED regulada por IRAM 2140
Esta doble capa permite que la salida sea visible incluso si el humo, la distancia o el movimiento de personas complican la visibilidad.
Áreas abiertas (antipánico)
Cuando un espacio es amplio, las reglas exigen un alumbrado antipánico. La idea es evitar que la gente se desoriente cuando se apaga la luz.
La iluminación antipánico debe permitir reconocer personas, caminos y barreras dentro del área. Por eso se usan luminarias con haces más amplios y buena reproducción cromática. De nuevo, las opciones LED suelen ofrecer mejor uniformidad lumínica, una larga vida útil y con menor consumo.
Cuartos técnicos
Salas eléctricas, tableros, salas de máquinas, depósitos de seguridad, UPS, etc. Estos espacios no suelen recibir público, pero sí requieren iluminación de emergencia obligatoria, porque en un corte pueden necesitar intervención inmediata.
Aquí lo que más importa es la durabilidad y la resistencia del equipo que la estética. Las luminarias LED con protección adecuada soportan mejor ambientes calurosos o con polvo, comunes en cuartos técnicos.
Comercios y oficinas
En estos espacios, la combinación perfecta es:
- Luminarias autónomas (instalación fácil).
- Señales LED de evacuación.
- Opciones compatibles con domótica para monitoreo.
Muchos comercios y empresas eligen LED porque reduce mantenimiento y asegura mejor continuidad lumínica durante una evacuación.
La distribución debe cubrir:
- Entradas y salidas.
- Pasillos internos.
- Sanitarios y zonas públicas.
- Áreas de trabajo donde haya tránsito constante.

Mantenimiento obligatorio y pruebas periódicas
Un sistema de emergencia que nunca se revisa es, básicamente, un adorno caro. La normativa de luces de emergencia en Argentina exige mantenimiento regular porque la única forma de saber si una luminaria va a responder en un corte es probándola.
Las recomendaciones técnicas apuntan a llevar a cabo pruebas mensuales para verificar el encendido automático y pruebas completas cada 6 o 12 meses, donde se controla la autonomía real de las baterías.
Cuando llega una inspección, el técnico revisa que:
- las luminarias enciendan sin demoras,
- la iluminación cubra rutas de evacuación según nivel mínimo de lux,
- las señales estén visibles y en buen estado,
- no haya equipos con baterías agotadas o desconectadas,
- el sistema cumpla con las normas IRAM aplicables y que el mantenimiento esté al día
Por eso conviene documentar cada prueba con la fecha, luces revisadas, duración de la autonomía, piezas reemplazadas y observaciones. Un registro simple en papel, planilla o sistema de domótica te ayudará a evitar multas, acelerar habilitaciones y demostrar que tu instalación está funcionando como corresponde.
Al final, un buen sistema de emergencia es esa tranquilidad que sientes cuando la luz se corta. En estos casos, lo único que importa es que tu espacio siga funcionando con seguridad, claridad y sin improvisaciones.
Si quieres dar ese paso con equipos confiables, eficientes y preparados para cumplir con la normativa argentina, explora las soluciones LED y de domótica de Demasled.
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Alumbrado de emergencia: guía para cumplir con la normativa
Si buscas cuál es la normativa sobre las luces de emergencia, no lo haces por deporte. Lo haces porque hay algo que te está picando la nuca: una inspección, un local que quieres habilitar, un edificio que necesita orden o dudas sobre si estará todo bien instalado.
La verdad es que nadie se despierta pensando en el alumbrado de emergencia, porque solo se nota cuando falta o está mal instalado. Y muchas veces se nota en el peor momento: cortes de luz, evacuaciones, clientes nerviosos y auditorías que no perdonan.
Por eso, hemos creado esta guía donde te contamos qué exige la normativa en Argentina sobre el alumbrado de emergencia, cómo cumplirla y qué soluciones LED y de domótica te ayudan a dejar tu espacio protegido, eficiente y en orden.
¿Qué es el alumbrado de emergencia y cómo funciona?
El alumbrado de emergencia es el sistema de luces que permite a las personas, clientes o trabajadores orientarse y evacuar un espacio cuando la red eléctrica falla.
Este sistema suele combinar luminarias LED, baterías internas o equipos centralizados y sensores que activan la iluminación cuando detectan un corte. En Argentina, su instalación no es opcional, pues forma parte de las medidas mínimas de seguridad exigidas para comercios, industrias, instituciones y cualquier lugar con circulación de personas.
Normativa luces de emergencia en Argentina
La normativa argentina tiene el objetivo de garantizar visibilidad suficiente en rutas de escape y zonas críticas, para evitar fallos que puedan comprometer la seguridad. A continuación, te contamos las principales medidas que debes considerar.
Reglamentaciones vigentes
- IRAM AADL J 2022: define los requisitos para alumbrado de emergencia en edificios, poniendo foco en la autonomía mínima, encendido automático y niveles de iluminancia necesarios para evacuar de forma segura.
- IRAM 2181: establece las características que deben cumplir las luminarias autónomas y los sistemas alimentados por baterías. Incluye parámetros de durabilidad, eficiencia y calidad lumínica.
Requisitos obligatorios del sistema de alumbrado de emergencia
En este punto no hay margen de interpretación: si instalas un sistema, debe cumplir con lo siguiente.
- Autonomía mínima: los equipos deben garantizar iluminación continua durante un periodo suficiente como para evacuar de forma segura. Muchas normativas técnicas exigen autonomías de 1 a 3 horas, dependiendo del tipo de edificio y su ocupación.
- Niveles de iluminancia: las rutas de escape deben mantenerse por encima de un nivel mínimo de lux para que el usuario pueda ver escalones, giros y salidas.
- Tiempos de encendido: los equipos deben activarse de forma automática e instantánea ante un corte.
- Distancias y ubicación: las luminarias deben colocarse en puntos estratégicos: pasillos, escaleras, puertas, salidas, zonas abiertas de reunión y áreas técnicas. Todo con una distribución que garantice continuidad visual, evitando sombras profundas o zonas inseguras.
- Señalética fotoluminiscente o LED: las señales de salida y evacuación deben tener visibilidad clara incluso sin energía.
- Mantenimiento obligatorio y pruebas periódicas mediante las que deben controlarse baterías, autonomía, encendido automático y estado general de las luminarias.

¿Cómo elegir luces de emergencia para cumplir con la normativa?
Si quieres cumplir con la normativa de luces de emergencia y evitar sorpresas en inspecciones, necesitas equipos que respondan bien cuando todo lo demás falla. Pero para eso debes tener en cuenta los siguientes elementos:
Factores técnicos clave
Antes de mirar precios, debes considerar las especificaciones. En este sentido, los puntos técnicos que realmente importan son:
- Flujo luminoso: que alcance los niveles mínimos de iluminancia exigidos por IRAM para rutas de evacuación y zonas de transición.
- Autonomía certificada: no lo que dice la caja, sino lo que el equipo efectivamente sostiene.
- Materiales y protección, especialmente en pasillos de alto tránsito, escaleras y comercios.
- Certificación IRAM: sin esto, cualquier inspección te lo va a objetar.
LED vs. tradicionales
Si aún dudas entre LED y sistemas tradicionales para poner en marcha el alumbrado de emergencia, te lo decimos sin rodeos: Las LEDs ganan por goleada.
¿Por qué?
- Consumen menos y duran más, algo importante en equipos que se mantienen cargando 24/7.
- Ofrecen mejor uniformidad lumínica: rutas de escape más visibles y menos sombras.
- Tienen mantenimiento mucho menor que las lámparas tradicionales, que suelen fallar con mayor frecuencia.
- Mantienen la calidad del haz incluso cuando la batería baja, algo que se nota en situaciones reales de evacuación.
Autonomía real de baterías
Como comentamos anteriormente, la autonomía mínima exigida por la normativa argentina suele oscilar entre 1 y 3 horas, según ocupación y tipo de edificio. Pero en la práctica, aunque muchos equipos prometen 3 horas, la realidad es que no superan los 90 minutos.
Por eso es importante:
- Ver fichas técnicas con autonomía certificada.
- Elegir baterías Ni-Cd, Ni-MH o Li-ion de buena calidad.
- Evaluar temperatura de trabajo (las baterías sufren en espacios mal ventilados).
- Hacer pruebas mensuales, como exigen las recomendaciones IRAM.
Compatibilidad con domótica y sistemas centralizados
Si buscas eficiencia, control y tranquilidad, integrar el alumbrado de emergencia con sistemas de domótica es un camino inteligente.
¿Por qué?
- Te permite monitorear el estado de las baterías en tiempo real.
- Recibes alertas si una luminaria falla.
- Programas pruebas automáticas sin depender de revisar manualmente equipo por equipo.
- En instalaciones grandes o de negocios (hoteles, instituciones, oficinas), optimiza tiempos y evita fallas ocultas.
¿Sistema autónomo o sistema centralizado?
Depende de tu tipo de espacio:
Sistemas autónomos
Son luminarias con batería interna. Convienen cuando:
- Tienes locales pequeños o medianos.
- Necesitas una instalación rápida.
- Buscas minimizar costos de cableado.
Sistemas centralizados
Funcionan con una única batería o banco de baterías. Son ideales cuando:
- Hay muchos puntos de luz.
- El edificio requiere control y mantenimiento más riguroso.
- La prioridad es evitar fallas individuales.
Las dos opciones cumplen con la normativa argentina si están correctamente instaladas, pero la elección depende del tamaño, uso y nivel de automatización del espacio.
¿Dónde colocar luces de emergencia según la normativa argentina?
Elegir buenas luminarias es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es instalarlas donde la normativa las exige. Y acá es donde muchos fallan: no por mala intención, sino porque creen que alcanza con “poner una luz cerca de la puerta”.
La normativa para luces de emergencia y los criterios IRAM establecen ubicaciones estratégicas para garantizar visibilidad continua en cualquier evacuación. Vamos punto por punto:
Pasillos y rutas de evacuación
Se requiere iluminación continua a lo largo de toda la ruta de escape, evitando “zonas muertas”. Según estándares técnicos como IRAM AADL J, estos espacios deben mantener un nivel mínimo de iluminancia que permita ver escalones, giros y obstáculos.
En este sentido, las luminarias LED son especialmente útiles porque distribuyen mejor la luz y reducen sombras profundas, algo clave en evacuaciones reales.
Llévalo a la práctica: instala luminarias cada vez que el pasillo cambie de dirección o cuando haya puertas intermedias.
Escaleras
Las escaleras son uno de los puntos más sensibles en emergencias. En estos espacios, las luces deben colocarse:
- Al inicio y final de la escalera.
- En descansos intermedios.
- De forma que cada peldaño sea visible.
Salidas
Las salidas son el “final del camino” y por eso deben ser imposibles de perder de vista. Aquí se combinan dos requisitos:
- Luminarias de emergencia
- Señalética fotoluminiscente o LED regulada por IRAM 2140
Esta doble capa permite que la salida sea visible incluso si el humo, la distancia o el movimiento de personas complican la visibilidad.
Áreas abiertas (antipánico)
Cuando un espacio es amplio, las reglas exigen un alumbrado antipánico. La idea es evitar que la gente se desoriente cuando se apaga la luz.
La iluminación antipánico debe permitir reconocer personas, caminos y barreras dentro del área. Por eso se usan luminarias con haces más amplios y buena reproducción cromática. De nuevo, las opciones LED suelen ofrecer mejor uniformidad lumínica, una larga vida útil y con menor consumo.
Cuartos técnicos
Salas eléctricas, tableros, salas de máquinas, depósitos de seguridad, UPS, etc. Estos espacios no suelen recibir público, pero sí requieren iluminación de emergencia obligatoria, porque en un corte pueden necesitar intervención inmediata.
Aquí lo que más importa es la durabilidad y la resistencia del equipo que la estética. Las luminarias LED con protección adecuada soportan mejor ambientes calurosos o con polvo, comunes en cuartos técnicos.
Comercios y oficinas
En estos espacios, la combinación perfecta es:
- Luminarias autónomas (instalación fácil).
- Señales LED de evacuación.
- Opciones compatibles con domótica para monitoreo.
Muchos comercios y empresas eligen LED porque reduce mantenimiento y asegura mejor continuidad lumínica durante una evacuación.
La distribución debe cubrir:
- Entradas y salidas.
- Pasillos internos.
- Sanitarios y zonas públicas.
- Áreas de trabajo donde haya tránsito constante.

Mantenimiento obligatorio y pruebas periódicas
Un sistema de emergencia que nunca se revisa es, básicamente, un adorno caro. La normativa de luces de emergencia en Argentina exige mantenimiento regular porque la única forma de saber si una luminaria va a responder en un corte es probándola.
Las recomendaciones técnicas apuntan a llevar a cabo pruebas mensuales para verificar el encendido automático y pruebas completas cada 6 o 12 meses, donde se controla la autonomía real de las baterías.
Cuando llega una inspección, el técnico revisa que:
- las luminarias enciendan sin demoras,
- la iluminación cubra rutas de evacuación según nivel mínimo de lux,
- las señales estén visibles y en buen estado,
- no haya equipos con baterías agotadas o desconectadas,
- el sistema cumpla con las normas IRAM aplicables y que el mantenimiento esté al día
Por eso conviene documentar cada prueba con la fecha, luces revisadas, duración de la autonomía, piezas reemplazadas y observaciones. Un registro simple en papel, planilla o sistema de domótica te ayudará a evitar multas, acelerar habilitaciones y demostrar que tu instalación está funcionando como corresponde.
Al final, un buen sistema de emergencia es esa tranquilidad que sientes cuando la luz se corta. En estos casos, lo único que importa es que tu espacio siga funcionando con seguridad, claridad y sin improvisaciones.
Si quieres dar ese paso con equipos confiables, eficientes y preparados para cumplir con la normativa argentina, explora las soluciones LED y de domótica de Demasled.